IMPORTANCIA DE LA RUTINA
Imaginemos que un adulto llega a un nuevo trabajo por primera vez y no sabe exactamente que trabajo tiene que desempeñar, ni cual es su despacho o mesa de trabajo, ni quién es su jefe, ni horarios..., es decir, nadie se le presenta ni le dicen nada. Ante esto, lo más normal es que se sienta inseguro, perdido, sin saber qué hacer ni cómo actuar, ¿no?.
Pues ahora, imagínate que en lugar de un adulto, es un niño, ¿Cómo crees que se sentirá?
Cómo crees que se sentirá un niño que no tiene una rutina definida, un niño que un día va su abuelo a buscarlo al cole y otro día su madre, que un día come en su casa y otro en casa del abuelo, un día hace los deberes después de comer y otro justo antes de irse a la cama.
¿Crees que se sentirá seguro y sabrá anticipar lo que tiene que hacer? ¿O crees que estará intranquilo?
Efectivamente, el no tener una rutina que nos permita saber que vamos hacer y cuando lo vamos hacer, crea niños más inseguros, intranquilos y con mayor ansiedad.
Cuando los pequeños tienen un ambiente de estabilidad y tranquilidad resulta más fácil aprender y ser educado de forma constructiva formando una personalidad segura.
El tener un rutina clara y definida evita que los niños puedan mandar, eliminando una lucha de poder: no mandas ni obligas a tu hijo hacer algo, sino que en ese momento del día, es lo que toca hacer: por ejemplo, si un niño no sabe que después de comer y descansar llega el turno de hacer los deberes y estudiar, es probable que te pida jugar a la play, estar con el móvil, ver la tele o, simplemente, que no quiera hacer los deberes y entréis en una discusión porque el niño quiere hacer lo que le de la gana, quiere mandar.
Sin embargo, si un niño sabe que es la hora de hacer deberes y es una actividad que realiza todos los días a la misma hora, se podrán a ello porque tiene adquirido ese hábito o rutina. El saber lo que viene a continuación les ayuda a aceptar mejor lo que tienen que hacer y no lo ven como una orden.
Tanto el hábito como la rutina son de vital importancia en el desarrollo de los niños.
Gracias a ello, el pequeño se va a sentir seguro, es decir, saber lo que viene y saberlo realizar le crea un estado de tranquilidad, aumenta su confianza y motivación.
Le aportará constancia y responsabilidad, gracias a la ayuda de los padres los niños aprender a preparar la mochila después de terminar los deberes, a irse a la cama cuando toca...sin la necesidad de recordárselo a cada momento. A los niños les gusta ser independientes y eso les ayuda a tener mejor sensación de dominio y control y beneficia la responsabilidad.
Los horarios de comida, sueño, ducha son imprescindibles para que el niño aprenda y se eduque en un entorno adecuado con todas sus necesidades cubiertas.
La rutina le proporciona equilibrio emocional y le ayuda a ir asimilando un esquema interno que convierte el mundo en un lugar predecible.
Para finalizar, pero no menos importante, decir que si hubiera un cambio puntual en la rutina diaria del niño, sería necesario comentárselo antes de que suceda porque esto le permite al niño reorganizar su esquema del día y no esperar algo que no va a suceder.
La rutina diaria es para los niños lo que las paredes son para una casa, les da fronteras y dimensión a la vida. La rutina da una sensación de seguridad. La rutina establecida da un sentido de orden del cual nace la libertad." (R.Driekurs)

Comentarios
Publicar un comentario